Consecuencias de creer que los usuarios son peones en tu juego de tronos

¿Tú también has dejado de usar Firefox? Sé que eres consciente, pero lo diré para que te sientas menos sólo: no has sido el único. En el último año y medio Firefox ha sido abandonado por multitud de personas, es un tema del que ya hemos hablado. Pero hoy lo vamos a ilustrar con un post de un desarrollador de Mozilla, que escribe en su blog personal. Esperemos que, como parece, no todos en Mozilla sean sordos sin remedio y su queja pública sirva de algo. La historia comienza así:

I was chatting with a random Canadian woman. She found out I worked for Mozilla and I got that sinking feeling, like «here we go again» because I knew exactly what was coming up. She proceeded to tell me the story of how she switched to Chrome because Firefox kept breaking her extensions and asking her to restart.

I’ve heard this story a lot in the last year.

Ah, aquí entiendo claramente a los dos protagonistas. Este post está escrito desde Chromium, como todo lo que han leído en estas páginas desde hace meses. Me cansé de reparchear/reinstalar mis extensiones de uso diario porque cada vez que Firefox actualizaba éstas dejaban de ser compatibles. (Sí, el mismo Chromium que ha decidido volverse hostil a los scripts externos a la Google Store, en Ubuntu 12.04 no sufrimos el nuevo bloqueo.)

¿Cómo Mozilla ha llegado hasta ahí? Él mismo aporta su visión:

I have another theory, too: When software companies get to a certain size, they start taking their users for granted. They start treating their users as pawns in a battle against some other company. Faceless millions. Gotta copy everything the other company does, or risk falling behind. So they end up doing everything the other company does whether the users want it or not, and probably doing a crappy job to boot.

El enfásis lo he añadido yo.

Esto es exactamente lo que publicamos hace un año (curioso, es el mismo marco temporal que aporta este desarrollador de Mozilla), en julio de 2011: Mozilla corriendo desposeída tras Google. Lo cual no significa que en Google sean maravillosos, si hay alguien que lleva años usando a sus usuarios como si fueran peones sacrificables es Google (recuerden Reader, recuerden el buscador mismo circa 2005), pero ahora estamos hablando de Mozilla y en una fundación dedicada al software libre teníamos otras esperanzas.

Mozilla ha recibido este año una lección sobre las consecuencias de menospreciar a sus usuarios. La verdadera incógnita es si la ha aprendido.

125 GeV más contentos

Peter Higgs
[Descubierta gracias a Xurxo Mariño y Chema.]

En la foto pueden ver a Peter Higgs, es el hombre del día aunque para que él sea el hombre del día más de 4000 científicos y 30 grupos de investigación diferente hayan tenido que trabajar sin descanso desde que comenzaran los experimentos en el LHC de Suiza (así de «injusto» es esto; todos ellos merecían estar en la foto). Y mejor ni echar cuentas de todos los que han trabajado en este tema desde que el bueno de Peter lanzara al vuelo su idea hace casi medio siglo, en 1964.

Hoy me van a disculpar que deje correr al científico amante de la cuántica que llevo dentro.

Podemos jugar a afirmar que la verdad es relativa, al estilo de Foucault, y con base en ese relativismo (no mecanocuántico) crear el marco necesario para poder rechazar todo lo que no nos sople a favor afirmando que «para mí la verdad es otra y no acepto lo que me dices, ni tengo que hacerlo». Podemos incluso afirmar que hay muchos marcos posibles de generación de conocimiento y concluir que la teología o las «ciencias económicas» son un marco generador de conocimiento al mismo nivel que la ciencia.

Pero la verdad es que no. El día que la economía sepa predecir una recesión futura de forma fiable (y no al método actual de leer los posos del café únicamente con crisis ya acontecidas), o que un teólogo pueda saber qué pasará ante un suceso futuro con algo más de precisión (y demostrabilidad/falsabilidad) que el «arderás en el infierno» quizá cambie de opinión. Mientras tanto, ciencia es ciencia, y la verdad es verdad científica o no pasa de ser política (¿o qué creen que son, si no, la religión y la economía?). No basta con teorizar coherentemente, hay que teorizar coherentemente y además ser fiel a la verdad. Y ese rigor, queridos, es algo que vemos en la ciencia y se difumina exponencialmente al alejarnos de ella.

Ah, dicho todo lo anterior huelga decir que rogaría se hicieran el favor (a ustedes mismos, a quienes puedan oírles) de no pronunciar expresiones vacías como «partícula de dios». Llámenla bosón, así tal cual, que (probablemente, que siempre hay margen de mejora/error) ha venido para quedarse.

Hoy estamos 125 GeV más contentos que hace unos meses, aunque queden una infinidad de cosas por saber. Beat that, you fools!.

Presentada la «Cátedra Google de Privacidad», así tal cual

Anuncio de la semana pasada en el blog de Google España que ha pasado muy desapercibido:

presentamos la Cátedra Google, “Privacidad, Sociedad e Innovación” de la Universidad CEU San Pablo y que dirige el Catedrático de Derecho Administrativo y actual Vicerrector de la Universidad, José Luis Piñar. El acto de presentación ha contado con la contribución y reflexiones del Ministro de Justicia, D. Alberto Ruiz Gallardón

Está claro que sobre privacidad saben bastante, sobre todo acerca de cómo desgastarla sin que los usuarios monten en cólera.

A mí esta cátedra, a día de hoy, me huele a excusatio non petita. Un clásico del «quiero asociarme en positivo a todo aquello por lo que me juzgan (acertadamente) en negativo».

Bocados de Actualidad (151º)

Y aquí un domingo más, la sección fija menos fija de la blogosfera, los Bocados de actualidad, esa colección de enlaces que no tuve tiempo (o ganas) de comentar durante la semana (o el mes, sic). La ronda centésima quincuagésima primera nos llega al ritmo del Velvet Darkness They Fear de Theatre of Tragedy, un clásico del doom metal más noventero.

  • Bianka Hajdu y «todo el mundo puede diseñar». El post bueno, los comentarios muy interesantes.
  • Publiqué una colaboración en Mis Apis por tus Cookies: Twitter y su APIcalipsis.
  • Wired publica un más que interesante reportaje del hackeo a Gawker hace un par de años.
  • Juan Luis Chulilla rompe una lanza a favor del lápiz para tablets: ventajas neuromotoras por el modo en que aprendemos desde pequeños.
  • Ivan Vilata y cómo preservar nuestra privacidad bajo IPv6.
  • Un lugar en el mundo y cuatro distribuciones de Linux con Asterisk.
  • Gonzalo Martín afirma que crowdfunding no es limonsa, y para entender a qué se refiere hay que leer el post (que además es conciso). Anticipo: estoy muy de acuerdo.
  • Se cumplió un centenario del nacimiento de Alan Turing. Muchos posts interesantes hemos leído estos días, un buen resumen del tema en Error 500.
  • Para cerrar, un toque de humor. Alfredo Belmonte y afirma que WoW no es sólo matar bichitos… y pone un curioso vídeo para demostrarlo.

Aprovecho para recordar que aunque esta sección merezca ser catalogada de improbable (ya que la mitad de los domingos no acude a su cita), aprovecho para dejar más enlaces y notas más breves en mis marcadores (aquí tienen el feed de marcadores) y Ad Astra Errans (feed de Ad Astra Errans, respectivamente.

Y ahora, os dejo con los mejores Theatre of Tragedy, aún con Liv Cristine al micrófono: And when he falleth.

La web sobre las aplicaciones

Pese a todo el hype alrededor de las aplicaciones para nativas para sistemas móviles y el impulso decidido de las entidades que controlan los mismos hacia entornos mucho más controlables en los que la experiencia del usuario está mucho más predefinida y el consumo de información mucho más canalizado (en el sentido conductista pero también en el sentido más televisivo del término), parece que incluso entre los usuarios de tablet prefieren acceder a un medio directamente a través de la web que de su aplicación específica; es de suponer que ese preferencia sea aún más aguda entre quienes no tienen un tablet. Considerando el creciente coste derivado de la fragmentación de plataformas, a la hora de tomar una decisión en condiciones de escasez presupuestaria sobre si lo que interesa es un diseño para móvil o una aplicación específica hay que considerar antes de medir el retorno en términos puramente marketinianos cuál es la inversión inicial, cuál es mi público y qué les ofrece la web que no les da la aplicación nativa que la hace preferida. De mi experiencia (he usado alguna vez la aplicación nativa de Wired, que precisamente dio por muerta a la web en varias ocasiones) creo que la killer feature de la edición web del famoso magazine es el enlace. Internet y la web lo son todo a base de enlaces, eso es algo que los medios han olvidado interesadamente pese a aprender todas las lecciones; y no están demasiado dispuestos a recuperar. Sin embargo, parece que no todos han comprado el argumento, hay quien sigue pensando que la Red, y dentro de ella la web, es la verdadera herramienta, con todo su aperturismo, su libertad y sus oportunidades.

Chrome se vuelve hostil a Greasemonkey

Desde una de las últimas actualizaciones, desplegada esta semana, Google Chrome ya no acepta directamente la instalación de scripts para Greasemonkey desde cualquier página. En UserScripts (el popular almacén de hacks de este tipo) leemos:

In a recent update in Chrome canary and dev channels, Google Chrome can’t install userscripts from sources outside the Google Play Store. If you try to click on «Install» on a userscript.org page, you’ll get the warning «Extensions, apps and user scripts cannot be installed from this web site», and nothing happens.

Google Play Store es el nombre que tiene hoy (nadie sabe cómo la van a llamar mañana) la tienda de software de Google. La excusa es, como siempre, la seguridad:

This change was made to protect users. Off-store extensions have become a popular attack vector for compromising users of larger sites (e.g. Facebook). Since the trend is only getting worse, we’re putting the power back in the user’s hands by allowing them to control where extensions are installed from. By default, the Chrome Webstore is the only source, but users and administrators will be able to add other safe sources as they see fit.

Dos cosas:

  • Parece que esta opción se resiste a ser descubierta por los usuarios, vamos que nadie sabe cómo activar otros sitios. De momento, podemos recurrir a mecanismos molestamente complejos pero que permiten instalar el script. Siguiendo ese proceso, el script se instala (lo he probado), pero es una pena que un navegador que tiene soporte nativo para Greasemonkey abandone ese beneficio en nombre de la carrera de Google por mimetizar a Apple.
  • Porque eso es lo importante: no veo diferencia entre este movimiento y el Gatekeeper de Apple: en nombre de la seguridad del usuario ambos hacen lo mismo, alejar al mismo de todo el software que no pague el peaje de ser incluido en la App Store de turno.

Bueno, con eso último debo estar exagerando. Todo el mundo sabe que Google es mucho más abierto.

The Ballad of Beta-2

The Ballad of Beta-2, de Samuel R. Delany Recupero hoy una de las secciones del blog que menos agitación han sentido recientemente, la de lecturas. Y es que he perdido ritmo comentando los libros que voy leyendo… pero voy a intentar ponerle remedio. Y lo vamos a hacer con una historia de ficción, de ciencia ficción para ser más concretos. Hoy vamos a hablar de The Ballad of Beta-2 de Samuel R. Delany, que terminé de leer hace cosa de un mes.

The Ballad of Beta-2 es una novela breve, de apenas un centenar de páginas, publicada en 1965 como parte junto a otros cuentos y posteriormente reeditada en solitario.

Hasta la fecha no había leído nada de Delany pero éste libro prometía ser divertido. Mínima sinopsis (tranquilos, no hay spoiler): Al ser descubierto un planeta habitable en otro sistema solar, se envían una docena de expediciones para iniciar la colonización, en un viaje cuya duración previsata se elongará durante varios siglos (de forma que los colonos que lleguen al nuevo planeta serán los descendientes de los que partieron). El asunto es que cuando llegan, se encuentran con que allí ya hay otros colonos esperando… y la verdadera sorpresa es que no todas las expediciones llegan a su destino: algunas naves (macroestaciones tipo «estrellas de la muerte versión pacífica») no llegaron y otras llegaron completamente deshabitadas.

Una de las naves que llega deshabitada es la correspondiente a la expedición Beta-2. Qué es lo que sucedió en esas naves que llegaron a su destino deshabitadas es lo que pretende esclarecer la investigadora que protagoniza el libro, que tiene como único punto de partida una misteriosa balada compuesta acerca de la mencionada expedición.

Como digo, es un librito muy breve, pero todo un pequeño clásico de la ciencia ficción que se excusa en el análisis de un texto para ir desgranando una historia que pese a la falta de tiempo para trazar personajes en mayor profundidad consigue enganchar hasta el final. Al menos, es lo que me ha sucedido a mí. Es un librito recomendable, sobre todo porque si no os gusta (a mí sí me me gustó), al menos no habrán perdido demasiado: como dije más arriba, son apenas 100 páginas y se leen en poco tiempo.

Este blog usa cookies para su funcionamiento.    Más información
Privacidad