La Internet de los muertos

Nos despertamos hoy con la terrible noticia del fallecimiento de Aaron Swartz, a los 26 años de edad. Pese a su edad, hizo muchas cosas que no glosaré en detalle (fundar Reddit, apoyar a la EFF, organizar campañas de activismo contra SOPA, etc.), además de ayudar a definir el estándar RSS cuando tenía sólo 14 años, colaborando en la transformación (a mejor) del modo en que la información fluye en la web, y haciendo la vida de millones de personas en Internet y fuera de ella mucho más fácil. Pese a todo eso, al ver que su web de toda la vida está aún en pie (no sabemos cuánto tiempo estará), lo primero que me ha venido a la mente ha sido la columna que Cory Doctorow publicara hace unos meses en Locus Magazine: The Internet of the Dead. Qué le vamos a hacer.

Ayúdame a cambiar de banco

Quiero cambiar de banco y no tengo claro a cuál irme. Así que estoy recogiendo recomendaciones, y junto a las ya recibidas offline (que no apunto para no condicionaros) me gustaría recibir feedback de quienes pasen por este post y tengan a bien compartir su experiencia. Por supuesto, es información sensible así que si no quieren dejar su nombre, pueden dejar un nick que no sea el habitual.

¿Por qué quiero cambiar de banco?

Yo era cliente de Caja Navarra. Con sus cosas, la principal debilidad de esta entidad es que en Madrid tenía pocos cajeros y oficinas, estaba yo bastante contento con ellos. Tras una serie de cambios de nombres, fusiones y adquisiciones, sin comerlo ni beberlo soy cliente de La Caixa. Y con esta entidad no estoy contento, así que quiero cambiar esta situación.

Caja Navarra cobraba comisión por algunas cosas, algunas discutibles… pero bueno, uno casi ya está acostumbrado a este tipo de cosas raramente justificables y en general, yo estaba bastante contento con ellos. Pero debo decir que lo de La Caixa no tiene nombre. Cobran comisión hasta por enviar un e-mail de confirmación al destinatario de una transferencia. Cobran el e-mail a precio de sms de los caros, esto es, a más del doble de lo que cuesta recibir dato desde el Hubble, que debe estar apunto de salir de nuestro universo y llegar al siguiente, de lejos que está.

¿Qué busco?

Dos cosas principalmente, y casi diría que por este orden de prioridad:

  1. Pocas (o ningunas) comisiones por cosas injustificadas, y comisiones mesuradas en general.
  2. Disponibilidad de cajeros, o red de cajeros, desde los que disponer de efectivo sin comisiones, principalmente en Madrid.
  3. Puntúa que (de nuevo, por Madrid) haya una red de oficinas más o menos extensa. Pero puede no ser la clave si tienen un buen servicio online y una buena red d cajeros.

Seguro que se pueden pedir muchas más cosas, pero bueno… por ahora esto es todo y como tengo mucho cabreo, mejor no me alargo más. Al banco al que me marche me llevaré mis cuentas personales y si todo va bien, también las de Cartograf, así que es un factor a tener en cuenta si alguna entidad ofrece especiales ventajas para esta situación. Ahora es vuestro turno. ¿Me contáis algo de vuestra experiencia? ¿Qué os gusta y qué no os gusta de vuestro banco habitual?

Agradezco tanto comentarios como difusión.

La sabiduría de las masas, el «social media» y una paradoja

Tras el mantra repetido hasta el aburrimiento por todo los que se ganan la vida haciendo «social media» (principalmente, marketing) se esconde una idea: la de que ya es imposible imponer un mensaje porque la masa de personas que pueblan Internet pueden comunicarse entre ellas y fruto de esa comunicación multidireccional y masiva aparece un nuevo conocimiento que deja obsoleto lo que creyera o pudiera hacerse creer a cada persona por separado. Algo así como «a la verdad por la agregación», o dicho en términos de Surowiecki, la sabiduría de las masas sociales.

En concreto, cuando hablamos de esos sitios a la moda que se venden a sí mismos como «red social», se habla de la emergencia de un conocimiento inaudito y genuino que no te permitirá manipular como antes la opinión que las personas tienen sobre algo: el marketing ya no es efectivo y lo que toca es ser cercano, próximo al cliente, casi campechano. Las personas pueden hacerse oir, y como consecuencia de esto aparece la verdad y eso desactiva el sucio y manipulador marketing convencional. Ya no podrás decir que lavas más blanco que los demás o, al menos, decirlo no servirá de nada porque las personas opinarán y podrán decirse unas a otras que no es así.

Hasta ahí el humo que venden propios y extraños, incluso quienes hacen acopio de dignidad. Nunca me gustó ese concepto de que tras la agregación (todos contribuyendo a una verdad, y una verdad para todos) reside el próximo gran paso del a humanidad, en forma de collage que de lejos sea visto como verdad mural. Pero a ese argumento le daremos más vueltas otro día. Hoy vamos a centrarnos en un único elemento.

Si el objetivo es quedarse en herramientas profundamente centralizadas (y no les hablarán de otras porque en ellas no hay dinero para marketing), lo anteriormente expuesto no aplica ni por objetivos ni por capacidades del sistema. Que el marketing online en estos medios centralizados recurra a las mismas técnicas destinadas a medios de masas tradicionales no es, precisamente, un indicio menor. Que sea la llegada de los grandes pesos pesados (vamos, el Ibex casi al completo), y no la larga cola, la que alimenta el boom del marketing en la red, con su inercia continuísta, tampoco es un indicio menor. Resulta que estos medios ni son tan «sociales» como presumen, ni la verdad agregada extraída de ellos es tan verdadera como presumen. Lo dirán mil veces y sin embargo, lo que hacen seguirá siendo un argumento mal entendido necesitado de revisión.

Y ya por ir cerrando, que me alargo demasiado. Cada uno de los euros que las empresas se gastan en marketing «social» es, en realidad, una demostración de lo vacía que está esa afirmación de que Twitter o Facebook (o cualquiera de sus epígonos centralizantes) vayan a cambiar esa realidad porque «ya es imposible manipular». Si no sirve de nada inundar el espacio hertziano con bat-señales publicitarias, ¿por qué a los clientes se les dice que lo hagan? Y si sirve de algo, ¿qué hay de eso de que los medios sociales constituyen un entorno idílico en el que la transparencia y la sabiduría de las masas florecen?

Es la gran paradoja del marketing social: su mera existencia invalida el principal argumento diferencial sobre el que se construye la venta de «lo social».

Grabando todo lo que hablamos en el autobús

Vía Threat Level llegamos a un artículo en The Daily que cuenta que:

Government officials are quietly installing sophisticated audio surveillance systems on public buses across the country to eavesdrop on passengers, according to documents obtained by The Daily. Plans to implement the technology are under way in cities from San Francisco to Hartford, Conn., and Eugene, Ore., to Columbus, Ohio.

Súmenlo a todas las videocámaras que se instalaron en la última década y el cóctel es letal para las libertades ciudadanas.

Por otra parte, esto de registrar todo lo que hablamos me recuerda mucho a la situación existente en V de Vendetta, esa distopía icónica de Alan Moore. Me pregunto cuánto falta para que en los chinos se vendan dispositivos que se encarguen de interferir con estos micrófonos como los que se usan en dicha historia. Y me pregunto cuánto falta para que los prohíban, por nuestra seguridad.

Dos artículos de hace varios años, de cuando dedicábamos mucha más atención al alzamiento de La sociedad de control, que vale la pena releer:

El Estado quiere saber lo que haces en WhatsApp

El Estado se muestra preocupado por la imposibilidad (actual) de pinchar las conversaciones por WhatsApp:

Whatsapp aterrizó y (…) ha dado la vuelta al mercado de los mensajes telefónicos. Pero también se ha convertido en una pesadilla para las Fuerzas de Seguridad del Estado. De momento no se puede interceptar. La Policía ha creado un grupo para tratar de descubrir el antídoto y poder intervenir esas comunicaciones.

(…)

hasta el momento y salvo errores de los propios usuarios, este sistema no es interceptable;

(…)

un grupo de expertos en telecomunicaciones, dirigidos por policías nacionales, está dedicado a tiempo completo a buscar herramientas para poder acceder a esas comunicaciones.

Otros Estados europeos (como el holandés) están también en esta carrera.

Obviamente, se habla de intercepción sin orden judicial, dado que de mediar orden judicial no hay más que requisar los servidores centrales de la empresa.

Bocados de Actualidad (155º)

Último domingo del año y tenemos por aquí una última dosis de Bocados, esa colección de enlaces que no tuve tiempo (o ganas) de comentar durante la semana y que ahora pueden leer en esta mañana de domingo, mientras van pensando en qué harán mañana por la noche. La ronda centésima quincuagésima quinta de los Bocados llega al ritmo de AC/DC (sí, debe ser la primera vez que eso sucede :)). En fin, aquí los enlaces que vinieron a buscar.

  • Arnau Fuentes habla de especialización frente a adaptabilidad. «Enseñar a identificar oportunidades y aprovecharlas».
  • Error 500 al hilo de Amazon entrando en la publicidad: «cosa de robots».
  • Drupal watchdog y el futuro de Drupal 8.
  • AVC y el beneficio en las distintas modalidades de e-commerce. «No me gusta el retail, pero los marketplaces son otra cosa».
  • Bianka Hajdu en Con Tu Negocio y 6 plataformas marketplace para organizar formación a medida en las pymes.
  • Doctorow y el congreso de los EE.UU. aprobando vigilancia masiva sin control judicial…
  • Para terminar, uno divertido. ¿Cómo serían los escudos de armas de Tolkien o Lovecraft si fueran casas de Canción de hielo y Fuego? Esos y muchos más «mockups» en la galería DeviantArt de Lokiable.

Y ahora sí, les dejo con Bon Scott y su banda, entonando uno de sus temas clásicos: Live wire

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