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Neutralidad de la red



Y aquí, ¿cuándo?

Voy a mezclar dos noticias en una.

De un lado tenemos Switzerland, el software anunciado por la EFF que pretende servir como herramienta para diagnósticar la existencia de un bloqueo en tu conexión a internet. Principalmente, bloqueo de tráfico p2p (eMule, BitTorrent, Soulseek) e intersecciones de la conexión al estilo Phorm. La noticia en muchas partes, el software se llama Switzerland en alusión evidente a la presumida neutralidad [el software busca defender la neutralidad de la red] de Suiza en los conflictos bélicos globales del s. XX. Cabría objetar sobre ese punto, y admitiría que una red neutral sí, pero una red suizificada daría bastante pavor. La herramienta se puede encontrar en la web de la EFF.

Por otra parte tenemos la condena de la FCC estadounidense (el equivalente a nuestra CMT) a Comcast, un ISP de aquel país famoso por el bloqueo del p2p que aplica (El Mundo via QVAV).

Todos deberíamos alegrarnos con estos dos movimientos porque son dos movimientos en favor de la neutralidad de la red, imprescindible para el futuro de una red libre. La pregunta es: ¿aquí cuándo? ¿Valora la CMT la posibilidad de sancionar a ONO por sus continuos bloqueos al p2p? Bloqueos de renombrada fama y que hicieron al operador merecedor del (más que cuestionable) honor de ser incluido en la lista de ISP no recomendado por Azureus.

Me alegra que ahora un montón de estadounidenses vayan a ver sus derechos un poco más respaldados, pero me alegraría más que aquí también sucediera. Yo era cliente de ONO y me marché de ahí harto de los bloqueos impuestos por un operador monopolístico (era el único en mi zona que ofrecía conexión mediante cable) ante la pasividad de las autoridades para defender nuestros derechos. Tuve que contratar ADSL, que de verdad no me da problemas, pero que no es ni de lejos tan estable como solía ser la (capada) conexión de la operadora de cable.

Y lo que es peor, no fue una decisión «libre». Me vi forzado a ello porque la pasividad del gobierno ante las denuncias de usuarios y los abusos de ONO hicieron la situación insostenible. Y porque no iba a seguir apoyando esos abusos con mi dinero, faltaría más.



Internet bajo control en la sociedad digital

Está claro que la UE, ahora que hasta los menos sagaces hablan a hurtadillas de la falta de democracia que tenemos, ya no tiene mucho que perder en términos de imagen.

Así que se ha decidido a aplicarnos nuestra propia terapia de shock, todo de golpe y sin tiempo para meditarlo: 65 horas a la semana, control, inmigración. Todo para degradarnos: nunca más ciudadanos, en adelante seres inferiores.

Nuevos esclavos que, de prosperar la nueva tentativa de la UE pondría la sociedad de control justo donde la quiere una institución formada por personas a las que nadie vota, sobre las que nadie tiene el más mínimo control ni influencia para expulsarla de sus cargos. El resto, los ciudadanos, nosotros, veríamos esfumarse ante nuestros ojos todo lo que de bueno nos podría traer la sociedad digital.

La votación tendrá el lunes en el comité de mercado interno y protección del consumidor (¿protección de quién? supongo se refieren a protegerse ellos de los consumidores), y de salir adelante deberá ser refrendada el próximo septiembre en el parlamento europeo. Aún hay hueco para la esperanza, pero la sociedad digital bajo control está cada día más cerca.

Por cierto, ya me dolería acertar, pero hace tan sólo unas semanas hablé del final de las tarifas planas y ya decía que no me extrañaría que hubiera legislación al respecto, porque todos tienen ambición de controlar la red. Nada como ver este proyecto aprobado ayudaría al final de las mencionadas tarifas planas.

Europa pretende controlar absolutamente internet (fin de la neutralidad, filtrado de contenidos, espía de telecomunicaciones). Nos lo cuentan en La quadrature du net, donde he llegado vía Informática verde vía E500.



El final de las tarifas planas

Desde antes que internet apareciera en los medios, desde antes que la mayoría de personas que ahora usan la red la hubieran usado por primera vez (es una afirmación demostrable tan sólo comparando el número de suscriptores a internet en 1997 y 2008, por ejemplo) hubo una lucha por parte de las personas que querían usar la red de forma más libre, entendiéndose en ello la libertad de horarios y de permanecer conectados durante el tiempo que fuera necesario sin tener que preocuparse por el precio final de la factura. La gente exigia tarifa plana en un servicio emergente que las telecos querían ver despegar (representaba otra vía de entrada de dinero). Fue así como surgieron las tarifas planas, con no poco sudor y no pocas movilizaciones.

En 1999 las tarifas planas se extendieron globalmente; también en España. Con ellas internet llegó al público mayoritario, poco a poco más casas fueron conectándose a la red, primero con viejos módems estridentes y luego a traves de elegantes routers y cable-módems de conexión permanente.

Pero la realidad es muy diferente según desde el lado en que se mire. Los usuarios estamos muy contentos porque tenemos una tarifa plana que nos permite navegar, charlar, bajar música ocasionalmente, ver vídeos de nuestros amigos en YouTube y si nos lo perdemos por algún motivo ver a Enjuto Mojamuto en la web de RTVE.

Las telecos, por contra, lloran «su pena» (ya querrían muchos esa situación «penosa») por las esquinas: el tráfico de internet representa una porción creciente del tráfico total de telecomunicaciones, pero las telecos hacen la mayor parte de sus beneficios a través de los servicios tradicionales (llamadas de voz) no incluídos en las malditas tarifas planas que hacen que su beneficio no sea escalable y que, por tanto, ese aumento de tráfico no conlleve un incremento proporcional de los costes.

El poder político contempla esa petición como una oportunidad para permitir el filtrado de contenidos, que derrocaría a la neutralidad de la red. De forma que no es descabellado pensar que unos y otros se guiñen un ojo y legislen al respecto.

Por eso se pasan el tiempo ideando estratagemas, historias y quejas que les apoyen en su afán de cobrar más por lo mismo: ya sea cobrando dos veces a dos personas diferentes o ya sea cobrando más a una misma persona. Creemos que todo eso es sólo alcanzable si se deroga la neutralidad de la red de forma que el proveedor pueda cobrar dos veces (al cliente por acceder y al host por hacer su web accesible; y ojo porque esto acabaría con toda startup de internet que pudieras imaginar nunca) o filtrar el contenido al que accede el cliente según su tipo y cobrar «paquetes» adicionales de p2p, de VoIP, de YouTube, etc. del mismo modo que ahora en la tele por cable te cobran por canales adicionales. Dentro de estas estratagemas, historias o quejas entran actividades como cortejar al gobierno y llorarle tus «desgracias»; ideas falsamente revolucionarias sólo aplicables si se renuncia a una red neutral, como el p4p; o el FUD de que Internet se colapsará si aumenta el tráfico de vídeo, cuando las telecos están usando actualmente para lso clientes que las contratan menos de un 10% de su capacidad real (sin temor a cogerme los dedos), el resto se lo guardan ellos. Por cierto, las excusas de ONO para bloquear el p2p pasaban por ese mismo punto: poner cara de gatito y decir que la red se satura. Falso.

Es cierto que todo eso sólo es posible si la neutralidad de la red es eliminada. Pero también hay otra forma de hacer escalables las tarifas que hasta ahora eran planas. Las compañías pueden imponer contractualmente un límite de tráfico mensual a partir del cual la velocidad se reduzca hasta lo exasperante (según la rae, irritante en exceso) o se te carguen costes adicionales. Es un modelo muy habitual en la internet móvil que da no pocas sorpresas desagradables. Ciertamente, este punto ya lo tratamos marginalmente cuando hablamos de La neutralida de la red y la libre competencia, pero ahora que TimeWarner (uno de los mayores ISP de EEUU) ha decidido capar el límite de tráfico mensual a sus clientes (Ars) y nuestras elucubraciones se confirman creo que valía la pena dedicarle un post.

Por supuesto, las excusas son absolutmente injustas y falsas: en un mundo donde por enviar un SMS pagamos más de lo que cuesta recibir datos desde el telescopio hubble, no parece que las telecos tengan un modelo de negocio en crisis y toda medida de extorsión destinada a eliminar las tarifas planas y convertirlas en escalables me parece rechazable. Habrá que estar muy atento para que el modelo absolutamente segmentado de la internet móvil no se extienda y gangrene las tarifas planas que tantas protestas nos costó conseguir. Al fin y al cabo, bits son bits.



Empresas de hosting subcontratando hosting a Google

GoogleUn post en el blog de RaveN me recuerda un asunto que yo quería comentar. Se trata de que Dreamhost, servicio de hosting donde está alojado este blog, hace ya bastante tiempo que cuando configuras un nuevo dominio (o subdominio) te ofrece la oportunidad de configurarlo automáticamente para usar Google Apps for your Domain.

Lo primero que pensé fue lo mismo que se pregunta RaveN: ¿les pagarán? Rápidamente tuve mis dudas pues Google sólo pagará si necesitase verdaderamente ese empujón para darle alas a Google Apps. Está claro que contar con algunos de los principales de hosting como aliados ofreciendo tu producto es una idea interesante, pero no sé si les pagarán. De todas formas creo poder asumir que existe algún tipo de acuerdo (no sé hasta que punto sería remunerado).

En el fondo yo contemplo esa nueva opción como otra cosa: ahora Dreamhost está subcontratando parte de sus servicios de hosting a Google. Está claro que se trata de aquellos menos ambiciosos: los que sólo quieran un blog (blogger), un wiki (sites), y alguna que otra cosa pequeña. Pero es una subcontratación al fin y al cabo. Quizá sean los clientes menos rentables pero la realidad es que Dreamhost es el todo a 100 del hosting, seguro que no pocos clientes mantienen ese perfil.

Sin embargo, la siguientes preguntas que me hice son más importantes: ¿qué futuro tiene una empresa que subcontrata su mayor producto? y ¿cuántas empresas más de hosting están subcontratando el hosting como hace Dreamhost? Evidentemente, la siguiente y última pregunta nos llevará al final del asunto: ¿alguna vez una empresa que ha subcontratado la producción de su principal producto de venta ha sobrevivido como líder de su sector? Yo creo que no, que al final han tragado polvo y agua y se han visto superadas por esas que ellos contrataron, que se demostraron capaces de ofrecer su producto. En el ámbito tecnológico tenemos el caso de Yahoo! subcontratando el buscador de Google hace unos años, de lo que aún no se ha repuesto, y dentro de unos años veremos lo que sucede a AMD, que no tiene mejor pinta.

Es por eso que no me acabó de gustar el movimiento, aunque olvidé comentarlo. El servicio de correo de Dreamhost no es malo, yo lo uso, pero seguramente el incentivo que Google les puso sobre la mesa les puede. Que las empresas de hosting sean arrasadas por Google es otro paso más en la centralización de la red camino de GoogleNet. La nube de servidores de Google es cada vez mayor y esa sóla empresa acapara una cuota creciente de la red, amenazando la neutralidad de la red mediante la supresión de la lógica que la constuye: la lógica del hardware distribuido (una red sólo es distribuida si el hardware está distribuido). Google se postula a sí mismo como central mundial del hardware pero una red así construída le da demasiado poder a un único nodo (www.google.com) frente a los demás y no creo que sea deseable.



La legalidad de la publicidad tipo-Phorm

Hace un par de días comentábamos que Charter (8º operador de Estados Unidos) pensaba utilizar un sistema publicitario basado en la intercepción y modificación del tráfico web que solicita y recibe el cliente. Algo parecido a lo que Phorm hace para algunos ISP del Reino Unido.

Mientras en UK hubo todo un escándalo, en EE.UU. el tema parece haber pasado desapercibido. Desapercibido para casi todos, pero no para dos congresistas de aquel país que ya han escrito a Charter para comunicarle que «yo de tí no lo haría forastero», vamos... que tienen dudas sobre la legalidad de esa acción y habría que estudiarlo antes. Según cuentan en TheRegister, la empresa no habría (aún) contestado a la misiva que, por otra parte, no hace hincapié en la neutralidad de la red sino tan sólo en que el sistema debería ser opt-in en lugar de opt-out. Una vergüenza.

Una vergüenza, porque que les den el aviso es buena noticia, pero que se centren en lo menos importante es un peligro, porque se dejan de guardar las implicaciones más importantes.

Por supuesto, nada de esto se aplica a nuestra legalidad, pero es que yo no creo que aquí eso fuera considerado más legal. Y más nos vale estar atentos, las malas costumbres se transmiten como la gripe.



Publicidad, privacidad, telecos y otros dolores de cabeza.

La intercepción del tráfico web por parte de las telecos es una de las mayores amenazas para la libertad de expresión, para nuestra privacidad y también, por qué no decirlo, para la libre competencia. Esos tres motivos son suficientes (cada uno, por separado) para removernos en nuestro asiento de intranquilidad y conseguir que comencemos a buscar una solución a esta práctica rampante.

La intercepción y modificación del tráfico web (esto es, que tú solicitas ver una página web y tu ISP te la entrega modificada, siquiera mínimamente) ya ha alcanzado titulares en los medios en alguna ocasión. Recientemente, el caso de Phorm sacudió todo el mundo anglosajón y fue muy discutido en medios y círculos hispanos como una advertencia de lo que nos podría suceder a nosotros más pronto que tarde; una advertencia de lo que hay que comenzar a combatir ya para evitar que suceda.

¿En qué consiste el escándalo de Phorm? Básicamente, tu ISP se pone de acuerdo con una empresa de publicidad dirigida para interceptar tus peticiones web para analizar lo que lees y trazar perfiles vinculados a los gustos, aficiones e intereses de las personas que lo utilizan. Publicidad personalizada basada en hábitos y aficiones.

Lo malo de este tipo de prácticas es que bajo su discurso de la opcionalidad encubren un poderoso boomerang que puede volver contra nosotros de forma violenta si aceptamos el juego (en realidad está lejos de ser un juego) y lo lanzamos: si todas las compañías de telecomunicaciones alcanzan pactos similares con Phorm o empresas del estilo para realizar este análisis del tráfico web obtenemos la imposición de facto de un control que viola nuestros derechos más básicos (la privacidad y la libertad de información entre ellos, pero también -como ya menciono más arriba- la libre competencia.

El problema es que, siendo ilegal esta intercepción, resulta difícil evitarla. Más aún, las compañías pretenden utilizando la laxitud legal al respecto incluir estas cláusulas en las condiciones de uso del servicio. El último caso conocido es el de Charter, un ISP de Estados Unidos que ha anunciado que va a comenzar a analizar el tráfico web de sus clientes y a sustituir los anuncios que crea conveniente. (TheInq). Otras voces, por contra, comentan que aunque la tecnología permite el reemplazo de anuncios no piensan hacer eso por el momento sino que plantean acordar con los publicistas actuales la cesión de la información (más gente al tanto de todo lo que lees/piensas) para personalizar aún más los anuncios. Esta última posibilidad es sostenida según las fuentes de ArsTechnica.

Esta práctica tiene todos los problemas éticos del caso Phorm, añadiendo otro: atentar contra la libre competencia, ya que si Charter decide incluir una determinada publicidad en su lista negra y añadir sus propios anuncios, aunque una determinada web tenga publicidad contratada, ésta no se mostrará. Por supuesto, esto es un problema derivado de la violación que la intercepción y modificación del tráfico web supone del derecho básico a la neutralidad de la red. De hecho, de confirmarse este paso, Charter daría un paso tan grande que hace que todo lo que Phorm tiene de malo se vea pequeño, pese a la enorme magnitud de aquello.

Para los escépticos que aún piensen que Charter hace bien proponiendo esas condiciones (libre mercado, laissez faire) pues ya habrá otros que no lo oferten y ganen la cuota de mercado, un par de reflexiones: la primera hace alusión a la concentración del mercado de ISP. Si la red está cada vez más concentrada, el mercado de ISP adolece de una falta de frescura abrumadora con no más de 5 grupos (antiguos monopolios estatales privatizados-vendidos-regalados a amigos de los políticos de turno) que se reparten la mayor parte del mercado continental (BT, Vodafone, Deutsche Telekom, France Telekom, Telefónica). Si todos adoptan técnicas de este estilo, ¿dónde queda nuestra libre elección?

Si la primera no fuera suficiente, aquí va la segunda: imagina que el ISP de turno decide que no va a mostrar más anuncios de AdSense y que cada vez que aparezca un anuncio de AdSense lo sustituirá por un anuncio de su elección, cuyos beneficios no serán para el proveedor de la web sino para él mismo. ¿Qué consecuencias tendría eso para la libre competencia? Dramáticas. Por supuesto, Charter debería hacer frente a un aluvión de denuncias, pero mientras tanto uno por otro y la casa sin barrer: con el rendimiento económico de esas actividades podrían bien defenderse y los pequeños anunciantes/generadores de contenidos estarían inmediatamente fuera del mercado.

Pero es que siempre hemos dicho que en cuanto la neutralidad de la red desaparece, internet deja de ser lo que hemos conocido para convertirse en un coto cerrado, un medio absolutamente bajo control donde nada se publica si no tiene un músculo financiero enorme detrás. Un jardin vallado. Una televisión 2.0 donde nada se publica si no tiene el suficiente respaldo detrás.

Y todo eso, además, con violación flagrante e impune de nuestra privacidad. Si en Reino Unido se permite esto, habrá que estar preparados porque aquí las telecos ya hace tiempo que quieren romper la baraja y seguro que más pronto que tarde intentan adaptar este sistema.



Comparando Piwik con Google Analytics

Como ya avisé hace unos días, he estado probando Piwik, el sistema libre de estadísticas web mediante huella.

La idea era evaluar si los datos se parecen en algo a analytics o no. Y ciertamente me he sorprendido porque las veces que he comparado sistemas de este tipo siempre han devuelto resultados muy diferentes; no es así en esta ocasión.

El periodo durante el cual he comparado los datos es la semana del 17 al 23 de abril, ambos inclusive. No diré la cifra de visitas, sólo que durante esos días pasaron más de 12.000 visitantes únicos. En fin, si fuera digno pondría una tarta con las visitas o algo, pero no soy digno de poner tartas en este blog.

Los datos comparados.

Visitas Normalizadas:
Piwik: 100
Analytics: 96.7
(Error 3.3%, cifra mayor en Piwik)

Páginas vistas Normalizadas
Piwik: 100
Analytics: 96.5
(Error 3.5%, cifra mayor en Piwik)

Navegadores
Firefox (Piwik, 55.1%, Analytics, 54.0%)
Explorer (Piwik, 37.6%, Analytics, 38.8%)
Opera (Piwik, 3.0%, Analytics, 2.8%)
Mozilla (Piwik, 1.9%, Analytics, 2.0%)
Safari (Piwik, 1.6%, Analytics, 1.6%)

¿Alguna conclusión?
Evidentemente, las cifras son bastante parecidas. Alguien dirá que dan un 3% de error, a mí ese error me parece insignificante si consideramos que los logs de tu servidor arrojarán datos mucho más fieles que los de Analytics. Yo, visto lo visto, me voy a quitar el script de analytics y seguiré utilizando Piwik. A menos que necesites un medidor de visitas comparado con la gran masa de gente, esto es: da igual que no sean datos fiables, porque como todos los demás usan los mismos datos de mierda, esa es la vara de medir que necesitas. Si esa es tu situación, de verdad lo siento pero tienes mala suerte: estás atrapado en un monopolio de Google que no ofrece ventajas funcionales frente a un producto libre, más que la simplicidad de la administración, que recae sobre la-gran-G. ¿El precio? Todos tus datos son también suyos.

Y si lo que necesitas son datos fiables, a tirar de logs de Apache. Ambos, Analytics y Piwik, adolecen de no trabajar con los logs del servidor, sino mediante la ejecución de un javascript que se carga con la web. Sin duda este sistema es menos fiable y susceptibles a fallos, con un error respecto al trabajo con logs bastante mayor que el pequeño 3% que yo he encontrado entre Piwik y Analytics. Eso sí, a la mayoría no nos compensará gastar 3000 eurazos en Urchin, satisfaciendo las ansias de la-gran-G para hacer unos números con las visitas de nuestro blog de tres al cuarto.

Si alguien más ha hecho la prueba en una web con muchas más visitas (se supone que a más muestreo, más fiabilidad), por favor que hable ahora o calle para siempre. Al fin y al cabo, este blog no deja de ser bastante modesto y me gustaría ver otras opiniones.

Y por último, como nunca miro esos números no lo había pensado, pero ahora que lo veo tengo una pregunta: ¿dónde están ese mac os x y ese safari que, supuestamente, están dominando el mundo? Sin acritud pero, ¿no será hype? No, claro que no, es otro pensamiento raro de esos míos :)

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