Suscríbete: RSS Feed

Cacharros



Mis derechos digitales no os necesitan

No al DRM

He gastado unos minutos con Inkscape para hacer la imagen que adorna este post. Es un eslogan en inglés que me encontré hace algún tiempo por algún rincón perdido de la web de Open Rights Group.

La próxima vez que compren algo (hardware, música, películas, software) con DRM y descubran que no les obedece a ustedes sino a su verdadero dueño, que no son ustedes (for your safety, dice el encantador de serpientes, y yo me lo creo, ¿sabes?), en lugar de patalear por lo mala que es la empresa (bueno, si es Apple eso no sucederá ni aunque se congele el infierno) acuérdense de que ya sabían que lo que compraban no era un reproductor de mp3, sino una puta mierda. La próxima vez que alguien les cobren 20 euros por darles algo que ya habían pagado, dénse cabezazos contra la pared porque se lo tendrán merecido. Eso en lo referente a cacharros.

Por otra parte, en un mundo justo, en el que «la ley» actuase de verdad, hace tiempo que el gobierno habría multado a todos los que se empeñan en vender DVDs, Blu-rays y CDs de audio (también en formato digital) que me impiden hacer uso de mi derecho de copia privada con la excusa de defender la propiedad intelectual y «facilitarnos» cumplir la ley que la regula. Se da la casualidad de que la LPI me permite copiar todas esas cosas para mi propio uso, así que hasta el momento los únicos que incumplen la ley son ellos, que no me dejan.

La cosa es que ya sabemos todos quién de los sentados a esta mesa no tiene a nadie que lo defienda; ellos se buscan y se apoyan entre ellos. Nadie está de nuestra parte.

¿Qué quieren que les diga? Mis derechos digitales no necesitan que ellos los gestionen restrinjan. Yo me pillé un Meizu y estoy retocao de contento escuchando la música en el formato que me da la gana. Y el que me espere ver pagando por un Blu-ray que ni siquiera podré reproducir en mi portátil ni usando mi sistema operativo, es que no me conoce.

Es una cuestión de principios, y no los compro porque ese modelo no se corresponde con lo que es mejor para todos.

¿Ha quedao clarito?



Meizu M6SL, un reproductor de música diferente

Desde hace ya unos días soy un orgulloso poseedor de un Meizu M6SL de 8GB (especificaciones), un reproductor de música cuyas primeras impresiones han sido realmente muy gratas. Decir que el primero modelo que miré de Meizu fue su modelo M8, un clone del iPhone con todas las ventajas de apertura que luego iré contando, pero que aún no está a la venta. Y que corre bajo Windows (que no parecía una gran idea). Al final me decidí por el M6SL que se puede ver en la foto.

Meizu M6SL

¿Por qué escogí este reproductor?

  • Porque reproduce todo tipo de formatos. Eso para muchos no significará nada, pero para mí es un punto importante, porque el mp3 ni siquiera es el formato en el que ripeo mis discos (y sí, yo ripeo mis discos). Siempre copio mis discos en formato OGG, que es libre, y no está soportado en los reproductores más habituales (y sin duda no lo está en los de la familia de Apple). La libertad de usar los dispositivos de la forma que yo quiera es algo que valoro muchísimo, y en eso Meizu, que no se corta añadiendo soporte para todo, tiene mucha ventaja.
  • Porque no había alternativas baratas de calidad entre lo que había estado mirando (Creative Zen, Samsung). Además, siguen los problemas con los formatos de audio. Yo no quería gastarme 250 ni 300 euros en un reproductor de música.
  • Porque cada euro que gastas apoya algo. Y yo no estoy dispuesto a apoyar con mi pasta el negocio ultracerrado y bajo control de Apple.

¿Qué me ha gustado más?

  • La perfecta integración con el Rhythmbox de Gnome. Conectas el reproductor al PC y el sistema te lo reconoce, arranca Rhythmbox y te da la posibilidad de manipular la biblioteca de música portátil desde ahí. Si no usas Rhythmbox siempre puedes arrastrar la música a la carpeta correspondiente desde Nautilus, pero dado que Rhythmbox es el reproductor por defecto en algunas distros, como Ubuntu, seguro que muchos usuarios agradecerán esta integración. No es mi caso, yo uso Listen. Por supuesto, no hay limitación de Sistema operativo ni de Software necesario para manipular la biblioteca de música y vídeo.
  • La calidad de sonido. El sonido es impecable. No he tenido iPod pero creo que no hay nada que envidiar. Marbu, que me recomendó este reproductor, les dirá que lo ha probado todo y que éste es superior. Yo me reitero en que el sonido es impecable.
  • El diseño. Muy cuidado, demostrando porqué Meizu se ha hecho famosa por captar en sus aparatos la esencia de los exclusivos diseños de Apple.
  • Autonomía. La verdad que lo tengo hace 10-11 días y no he cargado el reproductor desde que le hice la carga inicial. No trabajo con el reproductor puesto, pero aún así ya suman bastantes horas de reproducción.

¿Algo que no me haya gustado? Pequeños detalles. Hay dos modelos: negro y blanco. Yo escogí el negro. Y está guay porque todo (excepto el reverso plateado) es negro. ¿Todo? No, claro que no: el cable que sirve para conectarlo al portátil es blanco. Es un detalle sin importancia, pero es que era tan fácil haberlo puesto negro.

En fin, sé que no es un dispositivo conocido por el gran público, pero creo que ha sido una buena elección. Y sí, en España la mejor manera de comprarlo es a través de la red. En mi humilde opinión (estoy lejos de ser un experto en electrónica de consumo) es un cacharro que cumple sus funciones de forma impecable, con buen diseño, pequeño, ligero y que me ha costado bastante barato (en torno a 105 euros, gastos de envío incluídos). Ustedes deciden.



Apple y el futuro de internet

«Piensa que esos dos inventos -iPhone y Apple II- fueron lanzados por el mismo hombre, las revolución que cada uno inauguró es radicalmente diferente. El Apple II era la quintaesencia de la tecnología generativa. Era una plataforma. Invitaba a la gente a jugar con él. Los aficionados escribieron programas para él, los hombres de negocios comenzaron a vender software para él. Jobs (y Apple) no tenían ni idea del modo en que su máquina sería usada. Ellos tenían su visión, pero afortunadamente para ellos, nada limitó a la máquina únicamente a la visión de sus fundadores. Apple ni siquiera sabía que VisiCalc estaba en el mercado cuando se percató de que las ventas de Apple II se disparaban. El Apple II fue diseñado para las sorpresas -algunas muy buenas (VisiCalc), y algunas no tanto (los inevitables y frecuentes bloqueos del sistema).

El iPhone es el opuesto. Es estéril. Más que una plataforma que invita a la innovación, el iPhone viene preprogramado. No tienes permiso para instalar programas al dispositivo todo en uno que Steve Jobs te vende. Su funcionalidad está capada, y Apple lo puede cambiar via actualizaciones remotas. Más aún, a aquellos que se las apañaron para jugar con el código para desbloquear el iPhone, Apple los amenazó (y luego cumplió la amenaza) con transformar el iPhone en un iLadrillo. La máquina no estaba pensada para ser generar innovación más allá de la innovación que Apple (y su socio en exclusividad AT&T [NdT: en los EE.UU.]) quería. Mientras el mundo entero innovaba para el Apple II, sólo Apple innovaría para el iPhone.»

- Jonathan L. Zittrain, The Future of the Internet (and how to stop it)

Por eso no me gustan los productos de Apple y estoy harto del iPhone, ¿en qué momento nos convertimos en la propiedad intelectual de Apple para que nos digan lo que podemos y no podemos hacer? Nunca me convertí en su propiedad intelectual, y no pienso pasar por ahí.



Sé «exclusivo», sé uno de los 100 millones de personas con iPod

«Sé exclusivo, sé uno de los 100 millones de personas que tienen un iPod»

- yo mismo (modificando una anterior cuyo autor es desconocido, al menos para mí)

Sé que, quizá, con esta reflexión me caerá alguna colleja, no en vano la gente venera a Apple hoy como si de una religión se tratase -si es de Apple es bueno, no importa el precio-, siendo de las más incondicionales (y, si me permiten, inexplicables) de las tecnotribus modernas, y yo suelo despotricar contra Apple y contra el fanatismo que mucha gente le muestra y demuestra en cuanto puede. Pero para eso éste es mi blog. ¡Faltaría plus!

La primera vez que leí esa frase con la que abro la anotación decía «200 millones». Pero la he modificado para la ocasión (fuente en inglés). Apple anuncia que ha vendido ya 100 millones de iPods y yo digo: ¿qué queda de aquel espíritu cool (o snob si me lo permitís) de tener un iPod y ser diferente, ¿qué hay de eso de gastarte una pasta para ser el más guay del universo?

Supongo que sólo queda la publicidad, así que ni entiendo ni entendí nada en ningún momento, pero que si aún hay alguien que quiere un iPod para ser diferente y alcanzar un nuevo estado social (¿no es para eso que desde Cupertino se gastan una pasta en marketing?) pues que lo haga. Pero yo ya le adelanto que hay millones de personas estancadas en esa mismo universo fresh, cool, y cerrado, porque quiero aprovechar para recordar que Apple emplea modelos de negocios cerrados. Del clásico hardware-software de sus computadoras hasta el reciente iPod-iTunes, y ahí es nada al lado de la mayor de las cerrazones que anunciaron con el iPhone, donde no van a dejar ejecutar software que no sea de ellos.

Y repito que con cada euro que gastamos estamos apoyando algo, ¿de verdad todos esos que tanto patalean contra la sga€ quieren apoyar a Apple y a sus DRM y sus modelos cerrados, completamente dependientes y bajo el control de una única empresa privada? La respuesta no es que sí ni que no, sino que no les importa en absoluto. Parece que a la mayoría de la gente no le importa una mierda la cultura libre, ni la sgae, ni el drm ni las licencias libres, sino su propio egoísmo. Lo que no parece que se haya entendido suficiente es que lo uno es, a largo plazo, inseparable de lo otro: Para saciar su propio egoísmo, su coleccionismo, no habrá a largo plazo más opción que rechazar frontalmente y desde ahora los sistemas de gestión de restricciones digitales (DRM). Y apoyar a Apple, firme partidaria de la Trusted Computing, no parece la mejor manera de hacerlo.

Pero todo eso da igual, 100 millones de iPods. Todos felices, todos con su ruedecita, todos abducidos, son un nuevo orden... Cada vez estoy más de acuerdo con aquello que una vez leí a Carlos Sánchez Almeida: «mierda de siglas, mierda de siglo y mierda de tecnopijos».



Lo que consumes es lo que realmente estás apoyando

«Representar algo, pensar por uno mismo. Estos han sido siempre un catalizador de cambios. Es importante comprender lo que representas y las consecuencias que en otras personas tendrán tus acciones. Es ilógico predicar políticas antigubernamentales y apoyar algunas de las industrias más grandes del gobierno (carne, productos lácteos, alcohol, tabaco). Es, también, inconsistente pedir amor y respeto para los animales y odiar a alguien que elige amar a alguien de su mismo sexo. Antes de apuntar con el dedo, necesitas estar seguro de que comprendes las consecuencias de tus acciones. No es una competición, se trata de mejorarse a uno mismo. Todo lo que consumes apoya algo. ¿Sabes bien qué estás apoyando?»

Dicho esto sólo comentar que este es un post-participativo. Lanzo una pregunta al aire: Se busca ordenador portátil no clónico (todo lo que leo recomienda no comprar portátil clónico porque no están al nivel) que se pueda comprar sin sistema operativo windows instalado. Tampoco sirve que traiga Mac OS X (que os puedo ver recomendándome una bestia blanca), los macbook escapan a mis propósitos.

Cualquier ayuda, comentario, información... una marca, una tienda, un procedimiento para obtenerlo... Todo se agradece... Todo lo que consumimos apoya algo. A ver si hacemos algo bien, no quiero pagar una licencia de un sistema operativo que ni necesito ni pienso usar :)




H.L.W.D.iP.: Hasta los webos del iPhone

Hasta los webos del iPhone

Hasta los webos del iPhone: Os animo a todos a uniros a la plataforma por una blogosfera sin iPhone, por la diversidad y la pluralidad y por la muerte al aburrimiento de leer los mismos artículos en todos los blogs. ¡Que lo de ayer era sólo un anuncio publicitario y que ese maravilloso iPhone es sólo un teléfono más, y absolutamente todos los blogs se la menean pensando en el iPhone, como si éste no fuera a ser otro artefacto más en el candado de DRM iTunes+iPod+iPhone...



Mensajes arriesgados para el iPod

Esta foto la tomé en Frankfurt el otro día (y haciendo click obtienes una versión más grande, y disculpen el flashazo en mitad de la foto...). Es un escaparate de una tienda de electrónica que tenía como mayor reclamo, documento gráfico presente, productos de Apple, más enconcreto el iPod y todo tipo de complementos para éste.

Hace no mucho, cuando este blog cumplió un año decía que había sido capaz de pasar un año sin hablar del iPod, esto ha llegado a su fin. Aunque sólo en cierta medida.

Me sobran motivos por los que no me compraría nunca un iPod:

  1. Porque no vale lo que cuesta. Porque un reproductor de mp3, por muy fashion que sea no debe costar 600 Euros (con ese dinero casi te compras un portátil de gama baja, muchísimo más útil). Apple lo justifica diciendo que no compras un reproductor de música, compras un «estilo de vida». Y la paz en el mundo.

  2. Porque «lo que consumes es lo que realmente apoyas», si te compras un iPod, que es el objeto final en elque Apple pretende que reproduzcas la música que te venden en iTunes y que viene cargada de restricciones digitales (DRM), estás apoyando la extensión de estos sistemas de DRM. ¿Estás seguro de que quieres colaborar a eso?

  3. Porque es un producto de Apple, y no soporto el fanatismo hacia Apple. De acuerdo, Apple no es peor que cualquier otra compañía. No es más malvada que Microsoft ni Yahoo! ni Google, todo lo más es lo mismo: Una empresa que busca beneficio. Pero mientras Microsoft es odiada por sus usuarios, Apple es amada y glorificada por éstos. Si es de apple es bueno, es cool e inmediatamente es objeto de deseo. Fanatismo hacia las marcas, y olvidamos que la marca no es lo importante, sino el producto. Da igual si es iPod, Zen, o cualquier otro. Desde luego el director de marketing se morirá de la risa al ver todos esos blogs temáticos dedicados únicamente a elogiar al iPod y a Apple, toda esa gratuita cuota extra de exagerada atención.

  4. A estos motivos más «convencionales» a los que ya estamos acostumbrados (alto precio, drm, fanatismo) se une ahora la mensajería estupidificadora y adoctrinadora, mostrada en la foto en torno a la cual gira este artículo. De acuerdo, la publicidad siempre ha servido para modificar nuetra conducta, es su razón de ser, su leitmotif. Pero no tiene porqué tratar al cliente de imbécil y no tiene porqué ir mezclada innecesariamente con mensajes que en nada atañen al producto que se vende. Te venden un dispositivo y te dicen «No robes música», para que te veas a tí mismo quitándole el pan a una ancianita y sufras remordimientos. ¡Nos tratan de imbéciles! Bajar música y robar no son la misma cosa. ¿De verdad esperan que me descargue 60GB de música (15000 canciones, como ellos dicen) (para llenar el iPod) de su tienda online al precio de 1Eur por canción?. iTunes te vende un disco de 13 canciones (un número normal de canciones para un disco) a 13 euros, sin libreto, sin caja,cargado de DRM... Y ¿te dicen que no robes música? Es que encima vamosa ser culpables. Viva Goebbels y las mentiras repetidas hasta la saciedad. Por la confusión premeditada e imbécil que practican en sus anuncios y por querer convencernos de que somos unos ladrones, por eso no me compraré un iPod. Por sino queda claro, si no existieran todos los motivos anteriores este último me bastaría para no comprarme jamás un iPod.

Con un poco de humor podría decir que Steve «Lavacerebros» Ballmer tenía razón, al fin y al cabo Google cuenta con el mismo efecto fanático que Apple: «no uses Google, no uses el iPod...»

Distribuir contenido